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Deméter

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Deméter

Deméter
Información del universo de ficción
Nombre de nacimiento Δημήτηρ (Deméter) o Δηώ (Deo)
Sexo femenino
Familia Hestia, Hera, Hades, Poseidón y Zeus (hermanos)
Padres Cronos y Rea
Pareja(s) Zeus, Poseidón y Yasión
Hijos Perséfone, Arión, Despena, Pluto y Eubuleo

En la mitología griega, Deméter[1] o Demetra[2][3] (en griego antiguo: Δημήτηρ,[4]diosa madre’ o ‘madre de la tierra’)[5][6] es la diosa de la agricultura.[7][8] Se trata de uno de los doce dioses olímpicos y era conocida entre los romanos como Ceres.[9] En los mitos se dice que Deméter lleva la fertilidad a la tierra,[10] es la ‘dispensadora de las estaciones[11] y enseñó cómo sembrar el grano.[12] Como diosa madre su hija fue Core y ambas están estrechamente relacionadas en el culto.[13] Para los expertos Deméter es una diosa asociada a la agricultura de los cereales, fertilidad del suelo, ciclos vitales, nutrición y civilización agrícola.[14]

Deméter era hija de los titanes Cronos y Rea, y por lo tanto hermana, entre ellos, de Hades, Poseidón y Zeus, quienes tienen relación en sus mitos.[15] Sus festividades principales son, sin duda, las Tesmoforias.[16] En textos arcaicos también es conocida como Deo (Δηώ).[17][18] En los himnos homéricos ya se nos habla del rapto de su hija Core o Perséfone a manos de Edoneo y cómo la diosa, enfurecida, privó de fruto a la tierra. En su periplo llegó hasta Eleusis y allí fundó los misterios eleusinos.[19]

Cornuto la interpreta como una diosa madre de la tierra que entrega en abundancia sus dones, los frutos de la tierra.[20] De todas las plantas, arbustos y frutos asociados con Deméter, se encuentra el trigo (triticum),[21] la cebada (hordeum),[21] la amapola o adormidera (papaver somniferum),[22] la granada (punica granatum),[23] la menta o poleo (mentha pulegium)[24] y el mirto (myrtus communis).[25] A sus sacerdotisas se les daba el título de melisas.[26] Al menos una versión tardía la considera hija de Urano y Hestia.[27]

Según el retórico Isócrates, los mayores dones que Deméter daba a los atenienses eran el grano, que hacía al ser humano diferente de otros animales salvajes, y los misterios eleusinos, que le daban mayores esperanzas en esta vida y en la otra.[28] Diodoro Sículo, desde una perspectiva más racionalizante, dice que Deméter fue la primera en recoger el grano, que crecía en medio de las otras plantas y no era conocido entre los hombres, ideó cómo trabajarlo y guardarlo, y enseñó a sembrarlo.[12]

La Deméter micénica

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Es fácil confundir a Deméter con otras diosas similares —Gea, Rea o Cibeles—, dada la superposición de funciones de diosas de la fertilidad y la tierra. Los epítetos de Deméter reflejan la amplitud de su papel en la vida griega, abarcando la agricultura, la protección de los ciclos vitales y la maternidad. Deméter (como madre) y Core (como hija) solían ser invocadas como las ‘dos diosas’ (to theo), una fórmula que aparece en inscripciones en lineal B de Pilos durante la época micénica prehelénica. Esta evidencia sugiere además una probable continuidad o relación con los cultos a diosas de la Creta minoica, donde las figuras femeninas vinculadas a la fertilidad y la vegetación eran centrales en la religiosidad prehistórica.[29] Heródoto, en cambio, creía que su culto tenía origen en un sincretismo con la diosa egipcia Isis.[30]

Himno homérico a Deméter

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Ceres (Deméter), alegoría de agosto: detalle de un fresco de Cosimo Tura, Palazzo Schifanoia, Ferrara, 1469-70.

El himno homérico a Deméter es el texto mitológico más extenso y completo que conocemos sobre esta diosa. Es la fuente más importante para comprender su mito central, su culto y su relación con la agricultura y las estaciones.[31] En los misterios eleusinos, Deméter es madre nutriente de la tierra verde y joven, y principio vivificador del ciclo de la vida y la muerte. El himno homérico a Deméter data aproximadamente del siglo VII a. C., lo que nos da una idea de la antigüedad del mito. Sea como fuere, madre e hija eran personajes centrales en los misterios.[32] El himno sitúa la escena en Nisa (Νῖσα); no es un lugar histórico concreto, sino un espacio legendario o mítico dentro del relato homérico, una especie de “país de las flores” donde ocurre el rapto.[33]

La búsqueda de una madre

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La narración y argumento de la historia de Deméter se contará a continuación. Se dice que Perséfone estaba jugando en la llanura de Nisa, en un prado con las hijas de Océano, Palas y Artemisa, cuando un narciso extraordinario, surgido por orden de Zeus, llama su atención. Fascinada, extiende las manos y la tierra se abre: Hades emerge en su carro de yeguas negras y la rapta. Perséfone grita desesperada, pero solo Hécate y Helios oyen sus clamores, mientras Zeus permanece distante, ajeno al secuestro.[34]

Afligida por la desaparición de su hija, Deméter se arranca su tocado, se cubre con un velo y recorre la tierra nueve días sin comer ni beber. Guiada por Hécate, llega junto a Helios, quien le revela la verdad: Zeus entregó a Perséfone a Hades, y este actuó legítimamente según la antigua distribución del mundo entre los tres hermanos.[34][35] Otros dicen que Deméter fue informada por los hermionenses de que Hades había raptado a su hija.[36] Furiosa con Zeus, Deméter abandona el Olimpo y recorre los pueblos disfrazada de anciana llamada Deo, guiada por la luz de las antorchas.[34]

Deméter en Eleusis; maldición de la tierra

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En sus viajes Deméter se sentó primero en una roca llamada por ella Agélasto («sin risa»), cerca del pozo Calícoro («bella danza»),[36] o bien se sentó en el pozo Partenio («virginal»).[37] Luego llegó a Eleusis, donde las cuatro hijas de Céleo y Metanira la acogen, ignorando su divinidad.[34] Una anciana, Yambe, con bromas, hizo sonreír a la diosa; por eso las mujeres bromean en las Tesmoforias.[36] Deméter se ofrece como nodriza y cuidadora de Demofoonte, adaptándose a un papel mortal mientras mantiene su corazón afligido por Perséfone.[34]

Queriendo hacer al niño inmortal como agradecimiento, por la noche lo ponía en el fuego para despojarlo de sus carnes mortales. Como el niño durante el día crecía extraordinariamente, una tal Praxítea estuvo al acecho y, al descubrirlo sumergido en el fuego, gritó: por eso la criatura se abrasó y la diosa hubo de darse a conocer.[36] Tras instruir a los mortales y establecer un culto en Eleusis, revela su poder divino y, en su aflicción, detiene la fecundidad de la tierra: los campos dejan de dar frutos, la humanidad sufre hambre y los dioses no reciben ofrendas. Zeus envía mensajeros como Iris para persuadirla, pero Deméter se niega a regresar al Olimpo hasta recuperar a su hija.[34]

Relieve votivo de Deméter y Perséfone (Coré) celebrando los misterios eleusinos cuando la primera entrega a Triptólemo gavillas de trigo para que enseñe la agricultura a la humanidad. Museo Arqueológico Nacional de Atenas.

El establecimiento de las estaciones

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Zeus ordenó a Hades que enviara arriba a Core[38] así que Hermes desciende al inframundo y la trae consigo. Perséfone, quien ha comido granos de granada, dulce como la miel, estaba obligada a pasar un tercio del año en el inframundo.[34] Había sido un plan de Hades, para que no quedara mucho tiempo junto a su madre. Core, sin prever las consecuencias, la comió.[38]

La reunión con su madre en Eleusis restaura la alegría y la fertilidad de la tierra, marcando el ciclo de las estaciones: la tierra florece cuando Perséfone está con Deméter y se marchita cuando retorna al inframundo. Zeus al final no tiene más remedio que enviar a Rea, madre de Zeus y Deméter, para traer a Deméter al Olimpo y garantizar la fecundidad de la tierra. Con su regreso, la primavera renace: los campos se llenan de cultivos, flores y abundancia, y la humanidad recibe prosperidad, reconciliada con los dioses y bendecida por la diosa de los frutos.[34] Sin embargo, en una versión arcaica es la propia Hécate quien rescata a Perséfone y se la entrega directamente a Deméter.[39]

Los misterios eleusinos y la agricultura

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Finalmente, Deméter instruye a los reyes y héroes —Triptólemo, Diocles, Eumolpo y Céleo— en los misterios sagrados de Eleusis. Estos ritos secretos otorgan bendición, fortuna y el favor divino a los iniciados, asegurando un vínculo duradero entre humanos y diosas. Luego, Deméter y Perséfone regresan al Olimpo, consolidadas como soberanas de Eleusis y dispensadoras de las estaciones, garantizando la fertilidad y la abundancia de la tierra.[34] Algunos investigadores creen que la historia de Demofonte está basada en una leyenda popular prototípica anterior.[40]

Para Triptólemo, el mayor de sus hermanos, Deméter dispuso un carro de serpientes aladas y le dio trigo con el que, cruzando el cielo, sembró toda la tierra habitada. Paniasis dice que Triptólemo era hijo de Eleusis, pues afirma que fue él a quien se dirigió Deméter.[38] Variantes tardías dicen que Triptólemo enseñó a Linco, rey de Escitia, el cultivo del trigo, pero Linco rehusó enseñarlas a sus súbditos, y trató de matar a Triptólemo. Deméter lo transformó en lince.[41] También Fítalo recibió hospitalariamente a Deméter y como premio la diosa le dio la higuera.[42] Otros alegan que Deméter descubrió la simiente del cereal antes del nacimiento de Perséfone. Tras el rapto de su hija, destruyó cereal por ira y dolor. Luego, al reunirse con Perséfone, se reconcilió con Zeus y entregó el cereal a Triptólemo, enseñándole a cultivar y compartirlo con la humanidad.[43]

Títulos y funciones

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Estatua romana de Deméter (s. III, Museo del Prado, Madrid, España).

Epítetos

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En diversos contextos, se invoca Deméter con diversos epítetos:

  • Anesidora (Ανησιδωρα, ‘dadora de dones’ de la tierra), como Deméter.[44]
  • Anfictiónide (de αμφικτιονία, 'fundación conjunta') en referencia al primer lugar de reunión de la Liga del Peloponeso en la ciudad tesalia de Antela, que pasó a alternarse a partir del siglo VII a. C. con el santuario de Delfos.
  • Antea (Ἀνθεα), llamada Madre, es la soberana de los dioses y epíteto órfico de Deméter.[45]
  • Cabiria (Καβειραιη), un nombre prehelénico de significado incierto.
  • Cloe (Χλοη, ‘el brote verde’), por sus poderes de fertilidad y eterna juventud.[46]
  • Ctonia (Χθονια, ‘de la tierra’).[47]
  • Erinia (Ερινυς, ‘implacable’).[48]
  • Lusia (Λουσιη, ‘baño’).[49]
  • Maloforos (Μαλοφορος, ‘portadora de manzanas’ o ‘portadora de ovejas’).[50]
  • Potnia (Πωτνια, ‘señora’) en el Himno homérico a Deméter.[51]
  • Termasia (Θερμασια, ‘calidez’).[52]
  • Tesmófora (Θεσμοφορος, «dadora de hábitos», «la que aplica la ley» o «legisladora»), un papel que la enlaza a la aún más antigua diosa Temis. Este título estaba conectado con las Tesmoforias, fiestas atenienses de rituales secretos exclusivamente femeninos relacionados con las costumbres nupciales.

Funciones y culto

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Teócrito nos recordaba un faceta antigua como diosa de la amapola.[7] En una estatuilla de arcilla de Gazi,[53] la diosa de la amapola minoica lleva las cápsulas de semilla, fuente de nutrición y narcosis, en su diadema. Kerényi señala que «parece probable que la Gran diosa madre, que llevaba los nombres de Rea y Deméter, trajese la amapola consigo de su culto cretense a Eleusis, y es seguro que en la esfera religiosa cretense el opio se preparaba a partir de amapolas».[54]

Pausanias dice que cerca de Pelene está el Miseo, un santuario de Deméter Misia. Dicen que lo fundó Misio, un argivo, que recibió en su casa a Deméter. En el Miseo hay un bosque sagrado con árboles de todas clases, y de sus fuentes brota agua abundante. Allí celebran una fiesta de siete días en honor de Deméter.[55]

Los lugares de culto a Deméter más importantes no se concentraban en ninguna región concreta del mundo griego, sino que se repartían por muchos lugares: Eleusis, Hermíone, Megara, Celeas (cerca de Fliunte), Lerna, Égila (actual Anticitera), Muniquia, Corinto, Delos, Priene, Acragante, Pérgamo, Selinunte, Tegea, Tóricos, Díon, Licosura, Mesembria, Enna y Samotracia.[56]

Deméter enseñó a la humanidad las artes de la agricultura: sembrar semillas, arar, recolectar, etcétera. Era especialmente popular entre las gentes del campo, en parte porque eran los beneficiarios más directos de su ayuda, y en parte porque eran más conservadores a la hora de mantener las viejas costumbres. De hecho Deméter era fundamental en la antigua religión de Grecia. Reliquias propias de su culto, como cerdos votivos de arcilla, se fabricaban ya en el Neolítico. En la época romana, aún se sacrificaba una marrana a Ceres cuando había una muerte en la familia, para purificar el hogar.[57]

Deméter y Poseidón

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Estatua de Deméter en el Museo arqueológico nacional de Venecia

Los nombres de Deméter y Poseidón están relacionados en las primeras inscripciones en lineal B halladas en Pilos, donde aparecen como PO-SE-DA-WO-NE y DA-MA-TE en el contexto sagrado de echar a suertes. El elemento «DA» que aparece en ambos nombres no está aparentemente conectado con una raíz protoindoeuropea relacionada con la distribución de tierras y honores (compárese con el latín dares, ‘dar’). Poseidón (cuyo nombre parece significar ‘consorte de la distribuidora’) persiguió una vez a Deméter, en su forma original de diosa-yegua.[58]

Según un mito local narrado por Pausanias, a Deméter, cuando andaba errante en busca de su hija, la siguió Poseidón, que deseaba unirse a ella, y ella, transformándose en una yegua, pastaba con las de Oncio u Onco —hijo de Apolo que reinaba en Telpusa—, pero Poseidón comprendió que había sido engañado y se unió con Deméter tomando forma de caballo.[59] Deméter se encolerizó por lo sucedido, pero algún tiempo después dicen que depuso su cólera y quiso bañarse en el río Ladón. Por esto la diosa tiene sus sobrenombres: Erinis (Ἐρινύς) por causa de la ‘cólera’, porque los arcadios al tener cólera lo llaman ἐρινύειν (erinýein), y Lusia (Λουσία, ‘la que se baña/purifica’) por bañarse en el Ladón.[60] Como resultado del abuso de Poseidón, nació una hija: Despena, cuyo nombre no podía ser pronunciado fuera de los misterios eleusinos, y un corcel de negras crines llamado Arión.[61]

En Arcadia se había adorado históricamente a Deméter como una deidad con cabeza de caballo:

La segunda montaña, el monte Elaio, está a unos 30 estadios de Figalia y tiene una cueva consagrada a Deméter Melena [‘Negra’]... los figaleenses dicen que aprovecharon la cueva consagrada a Deméter y pusieron una imagen de madera en ella. La imagen fue tallada de la siguiente forma: estaba sentada en una roca y era como una mujer en todo salvo en la cabeza. Tenía la cabeza y el pelo de un caballo, y serpientes y otras bestias crecían de ella. Su quitón le llegaba justo hasta los pies, y sostenía un delfín en una mano y una paloma en la otra. Por qué hicieron el xoanon de esta forma debería estar claro para cualquier hombre inteligente versado en la tradición. Dicen que la llamaron Negra porque la diosa llevaba ropas negras. Sin embargo, no pueden recordar quién hizo este xoanon o cómo ardió, pero cuando quedó destruido los figaleos no le dieron una nueva imagen a la diosa y desatendieron largamente sus fiestas y sacrificios, hasta que finalmente la esterilidad cayó sobre el país.
Descripción de Grecia VIII, 42.

Otros mitos

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Ascálabo

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Deméter buscó a su hija Perséfone desde el amanecer hasta el atardecer, agotada y sedienta. Al encontrar una cabaña, pidió agua a una anciana, que le dio una bebida dulce de cebada. Un muchacho travieso se burló de ella, y enfadada, Deméter le lanzó la bebida, transformándolo en una criatura pequeña y extraña llamada estelión moteado (reptil del género stellio). La anciana, sorprendida, vio cómo la criatura huía, mientras Deméter seguía su búsqueda angustiada.[62] En otra referencia ya se le llama al niño Ascálabo.[63]

Ascálafo

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Algunos dicen que a Perséfone la delató Ascálafo, hijo de Aqueronte, cuando hubo comido de la granada.[38] Como castigo Deméter le puso una piedra encima pero Heracles, más tarde, hizo rodar la piedra y terminó con su tortura. Deméter, no obstante, no le perdonó, y decidió transformar a Ascálafo en un búho.[64]

Colontas

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Los habitantes de Hermíone dicen que el santuario local de Deméter fue fundado por Clímeno, hijo de Foroneo, y Ctonia, hermana de Clímeno. Pero según la versión argiva, cuando Deméter llegó a la Argólida, mientras que Áteras y Misio le brindaron hospitalidad a la diosa, Colontas no la recibió en su casa ni le mostró ningún otro signo de respeto. En esta versión Ctonia era hija de Colontas y desaprobó la conducta de su padre. Dicen que Colontas fue castigado siendo quemado junto con su casa, mientras que Ctonia fue llevada a Hermíone por Deméter y convirtió el santuario para los hermionenses.[65][66]

Erisictón

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Erisictón había profanado un bosque sagrado consagrado a Deméter en Dotión, lleno de pinos, olmos, perales y manzanos, con aguas cristalinas y apreciado por la diosa tanto como Eleusis. Impulsado por la codicia y la ira contra los Triópidas, Erisictón, acompañado de veinte gigantes servidores, comienza a talar los árboles, empezando por un gran álamo donde solían jugar las ninfas. Al ver su bosque dañado, Deméter adoptó la apariencia de la sacerdotisa Nicipa para reprenderlo y pedirle que detuviera la destrucción. Erisictón, arrogante y desafiante, se burló de la advertencia y prometió construir una sala de banquetes para sí mismo. Furiosa, Deméter reveló su forma divina y provocó que los servidores huyeran aterrorizados, dejando atrás sus hachas, y luego castiga a Erisictón con un hambre insaciable que lo consume sin importar cuánto coma.[67]

Menta

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La ninfa Mente, amante de Adonis, fue presa de los celos cuando él raptó a Perséfone desde la colina del Etna. En su arrogancia, proclamó ser más bella que la hija de Deméter y aseguró que Adonis regresaría a ella. Al oír tales ofensas, Deméter se llenó de ira y la castigó pisoteándola hasta destruirla. Sin embargo, de su cuerpo hizo brotar una planta, la menta, dejando así su huella en la naturaleza y afirmando su poder frente a quienes desafiaban la dignidad de su hija.[68]

Sirenas

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En otro tiempo las sirenas habían sido doncellas de la hija de Deméter, hasta que Perséfone se casó.[69] Tras el rapto de Perséfone las sirenas vagaron sin rumbo fijo hasta llegar a la tierra de Apolo, donde fueron convertidas en criaturas voladoras por voluntad de Deméter, ya que no habían acudido en ayuda de su hija. Se predijo que solo vivirían hasta que alguien que oyera su canto pasara por allí.[70]

Yasión

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Durante la boda de Cadmo y Harmonía, Yasión, hijo de Zeus y Electra, se enamoró de Démeter, quien correspondió su interés. Embriagados por el néctar del banquete, se acostaron abiertamente en un campo y fruto de esta unión se dice que nacieron Pluto y Filomelo.[71] Según la Odisea, Zeus lo fulminó con un rayo[72] por querer violar a la diosa.[73] Otros creen que en realidad Pluto se refieren a la riqueza del trigo, que en la boda de Harmonía fue el regalo de Deméter a raíz de su unión con Yasión.[74]

Estudios sobre la naturaleza de Deméter

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Deméter como culto agrario y misterio ctónico

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Walter Burkert interpreta a Deméter dentro del marco de la religión griega como un sistema profundamente ritualizado y no reducible a una lectura puramente simbólica o filosófica. En su obra sobre los cultos mistéricos, destaca que el complejo Deméter–Perséfone pertenece al ámbito de los misterios, es decir, cultos de iniciación que prometen una transformación existencial del iniciado mediante una experiencia ritual controlada. El núcleo del mito eleusino —descenso, búsqueda y retorno de Perséfone— no es, para Burkert, una simple alegoría del ciclo agrícola, sino la estructura narrativa que articula una práctica cultual centrada en la experiencia de la muerte simbólica y la esperanza de un destino mejor tras ella. En este sentido, la dimensión ctónica de Deméter es esencial: la diosa encarna la fertilidad de la tierra en tanto que potencia que surge del subsuelo, vinculando directamente agricultura, muerte y renacimiento en un mismo sistema religioso.[75]

Deméter y el sistema social del género

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Jean-Pierre Vernant, desde una perspectiva estructuralista, entiende a Deméter no como una fuerza natural autónoma, sino como una figura que expresa tensiones fundamentales del sistema social griego, especialmente en lo relativo a la condición femenina. El mito de Deméter y Perséfone codifica, según esta lectura, la estructura del paso de la doncella al matrimonio: la separación violenta entre madre e hija refleja la ruptura que implica la integración de la joven en el oikos del esposo, lo que constituye una forma de “muerte social” del estado virginal. Deméter, en este contexto, representa la resistencia al orden social del matrimonio, mientras que Perséfone encarna la transición inevitable dentro del sistema cívico. El mito no describe tanto la naturaleza como la organización simbólica de la sociedad griega y sus mecanismos de reproducción social.[76]

Deméter como unidad arquetípica madre–hija

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Karl Kerényi ofrece una interpretación fenomenológica y simbólica en la que Deméter y Perséfone no deben entenderse como entidades separadas, sino como una unidad religiosa originaria. En su lectura de Eleusis, el núcleo del mito no es ni agrícola ni social, sino existencial: la pérdida de la hija y su retorno estructuran una experiencia arquetípica del descenso al inframundo y la reintegración posterior. Los misterios eleusinos actualizan este mito no como narración explicativa, sino como vivencia ritual de transformación interior, donde el iniciado experimenta simbólicamente la muerte y el renacimiento. En este marco, Deméter y Core constituyen dos aspectos de una misma realidad divina, lo que convierte el mito en una forma de conocimiento vivido más que conceptual.[77]

Consortes y descendencia

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Deméter aparece involucrada en mitos con sus tres hermanos: por Zeus fue madre de Core[78] y por Poseidón de Arión.[79] Además en Hermíone (Argólida) hay un santuario dedicado a Deméter Ctonia (‘subterránea’), fundado por dos hijos de Foroneo, Clímeno y Ctonia, y cerca del santuario existía una grieta que conducía hacia el inframundo.[80] En realidad Clímeno y Ctonia son epítetos cultuales de Hades y Deméter.[81]

Consorte Amoríos o descendencia
Zeus
  • La asociación de Deméter como madre de Perséfone en su unión con Zeus está ya atestiguada desde las fuentes más arcaicas. Ya en la Teogonía leemos que «luego (Zeus) subió al lecho de Deméter nutricia de muchos. Ésta parió a Perséfone de blancos brazos, a la que Edoneo arrebató del lado de su madre; el prudente Zeus se la concedió».[78]
  • Diodoro Sículo nos habla de un segundo Dioniso —refiriéndose propablemente a Zagreo—, hijo de Zeus y Deméter, y que la propia Deméter tuvo que juntar los miembros de su hijo despedazado, haciendo así que naciera de nuevo.[82]
  • Algunos dicen que Yaco, otra advocación de Dioniso, es descrito como hijo de Deméter.[83] De esta manera Lucrecio utiliza el ejemplo de Ceres amamantando a Yaco como sinónimo de amor.[84] Otros dicen que Yaco nació de Zeus y Deméter.[85]
  • En la tradición órfica a Deméter se la hace madre de Hécate, sin mencionar el padre,[86] o bien nació de Zeus y Deméter.[87]
  • Caligenia es una diosa oscura o bien epíteto divino venerado en las Tesmoforias. Es uno de los epítetos de Deméter.[88] Conjeturalmente pudiera ser hija de Deméter y Zeus.[89]
Poseidón Pausanias nos habla de una variante arcadia. Dice que Deméter engendró, fruto de ser forzada por Poseidón, a Arión y una hija, Despena («la Señora»).[79]
Yasión
  • La Teogonía nos habla de otro hierogamos: «Deméter, divina entre diosas, parió al generoso Pluto en placentero abrazo con el héroe Yasio en un fértil campo en el rico país de Creta».[90]
  • Filomelo es hijo de Yasión y hermano de Pluto. Estos nunca se llevaron bien pues Pluto, que era más rico, nunca compartía nada de su riqueza con su hermano. Filomelo, sin embargo, compró dos bueyes y se convirtió en el inventor de la carreta.[91]
Carmánor
  • Implícitamente hijo de Deméter y Carmánor, Eubuleo es descrito como hijo de Deméter y padre de Carme[92] pero en otra versión se describe a Carmánor como padre del muchacho.[93]
  • Crisótemis es, conjeturalmente, hija de Deméter y Carmánor. Pausanias señala que Crisótemis era hija de Carmánor sin mencionar la madre.[94] Eubuleo, el hermano de Cristótemis, es descrito en una fuente como hijo de Carmánor[92] y en otra como hijo de Deméter.[92]
Dioniso Algunos alegan que los dioses olímpicos Apolo y Artemisa fueron hijos de Dioniso y Deméter, y que Leto tan solo fue solo su nodriza y cuidadora.[95]
Triptólemo Anfíteo, el padre de Céleo, era hijo de Deméter y Triptólemo.[96]
Océano Dmia es un personaje oscuro de la que solo sabemos que es hija de Deméter y Océano.[97]
Helios Versiones tardías dicen que por Sol (Helios) Ceres (Deméter) alumbró a Aqueronte.[98]
Mecón Finalmente Ceres (Deméter) también amó al joven ateniense Mecón; este fue transformado en la flor de la «amapola», asociada a la propia Deméter.[99]

Sincretismo con otras diosas

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Deméter como Isis

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Según Heródoto, el culto en Grecia de Deméter fue adoptado como sincretismo de la diosa egipcia Isis.[100] Autores como Plutarco, en Sobre Isis y Osiris, ya interpretan el mito egipcio en clave filosófica griega.[101] La identificación con Isis se puede apreciar en el hecho de que las dos deben emprender una búsqueda, su hija Core en el caso de Deméter y su esposo Osiris en el caso de Isis, produciéndose en los dos casos una paralización de la vida en la naturaleza, por la llegada del invierno en un caso y por el final de la crecida del río en el otro, hasta que se produce el encuentro y la naturaleza vuelve a renacer. Posteriormente, las sacerdotisas grecorromanas de Isis debían formarse previamente en los misterios eleusinos según el modelo de las sacerdotisas de Deméter, las canéforas.[102]

En el período helenístico, especialmente bajo la dinastía ptolemaica, Isis se universaliza y se expande por el Mediterráneo. En el mundo grecorromano fue identificada con Deméter por su papel como madre sufriente, su relación con la fertilidad y la renovación, y también por sus cultos mistéricos de carácter salvífico. Esta diosa egipcia también era conocida por los griegos ya en la época arcaica del siglo IV a. C.; tenía un templo en Atenas. En el mundo grecorromano presidía la familia y era una figura sanadora y protectora.[103] Se dice que Ío, establecida en Egipto, erigió una estatua de Deméter, a quien los egipcios llamaron Isis, nombre con que también designaron a Ío.[104]

Deméter como Astarté

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Su asimilación con la diosa fenicia Astarté, por medio de Isis, fue facilitada por las relaciones comerciales entre el Antiguo Egipto y la ciudad fenicia de Biblos, ya que según la mitología egipcia, esta encontraría el cofre con el cadáver de su esposo en esta antigua ciudad. Este sincretismo (Deméter — Isis — Astarté) se manifiesta en base a la equivalencia de las funciones divinas.[105]

Representaciones

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Deméter en un antiguo fresco griego de Panticapeo

En algunas representaciones de Deméter, especialmente en el arte clásico y helenístico, se la muestra con espigas de cereal y amapolas, reforzando su papel como diosa agricultural.[106]

Se solía retratar a Deméter subida a un carro, y asociada con frecuencia a imágenes de la cosecha, incluyendo flores, fruta y grano. A veces se la pintaba también con Perséfone (su hija).

Era y es célebre la estatua en mármol de esta diosa que se hallaba en la ciudad de Cnido y que actualmente se encuentra en el Museo Británico de Londres.

Véase también

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Bibliografía

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Notas y referencias

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  1. Deméter es la forma que suele aparecer en los diccionarios de mitología:
  2. La grafía Demetra (Δήμητρα, Dḗmētra) se usa en la Suda (voz «Demetra»). Es la forma utilizada en koiné y griego moderno. Algunas publicaciones también usan esta forma aunque no es la más común:
  3. Nótese que la forma Demetria (Δημητρία, Dēmētría) es un antropónimo, no el teónimo de la diosa.
  4. Deméter, en ático Δημήτηρ (Dēmḗtēr); en dórico: Δαμάτηρ (Damátēr); otra variante clásica griega es Δημήτρα (Demetra); en neogriego: Δήμητρα; en latín: Demeter. Cf. Liddell–Scott–Jones Greek Lexicon (LSJ): entrada Δημήτηρ.
  5. Deméter quizás significa ‘madre distribuidora’ o 'madre de la casa', y pudiera provenir del sustantivo indoeuropeo *dheghom *mater.
  6. Robert Graves, en su índice onomástico de Los mitos griegos, propone la etimología para Deméter como ‘madre de la cebada’.
  7. 1 2 Teócrito: Idilios VII (La fiesta de la cosecha), 155: «¿Ninfas, cabe el altar de Deméter, la diosa de las eras? iQue pueda yo otra vez hundir gran bieldo en su montón de grano y ella me sonría, llenas sus manos de espigas y amapolas!».
  8. Himno homérico II (a Deméter)
  9. Cicerón: De natura deorum II, 23
  10. Cornuto: Compendio de teología griega, 52
  11. Himno homérico II (a Deméter), v. 54: «Soberana Deméter, dispensadora de las estaciones (ἑτήσιον φέρουσα), la de espléndidos dones».
  12. 1 2 Diodoro Sículo: Biblioteca histórica V 68, 1
  13. Hesíodo: Teogonía vv. 453-455
  14. Walter Burkert (1985): Greek Religion: Archaic and Classical. Harvard University Press. (Edición en español: Religión griega: Arcaica y clásica. Editorial Abada, 2007. Capítulo III, Sección 2.5: Deméter); Jean-Pierre Vernant (1974): Mythe et société en Grèce ancienne. Maspero. (Edición en español: Mito y sociedad en la Grecia antigua. Editorial Siglo XXI, 1989); Mircea Eliade (1976): Histoire des croyances et des idées religieuses. Payot. (Edición en español: Historia de las creencias y de las ideas religiosas I. Editorial Paidós, 1999. Capítulo XIII: Los Misterios de Eleusis); Karl Kerényi (1962): Eleusis: Archetypal Image of Mother and Daughter. Pantheon Books. (Edición en español: Eleusis: Imagen arquetípica de la madre y la hija. Editorial Siruela, 2004).
  15. Hesíodo: Teogonía 453; Apolodoro: Biblioteca mitológica I 1, 5, Diodorus Sículo: Biblioteca histórica V 68, 1; Higino: Fabulae, prefacio
  16. Las Tesmoforias, dedicadas a Deméter y Perséfone, se mencionan en Aristófanes (Pluto, vv. 759‑771) y son referidas por Plutarco (Vida de Cimón 4.2) y Pausanias (Descripción de Grecia I 14, 7) en sus descripciones de cultos femeninos, mostrando su importancia social y religiosa en la Grecia clásica.
  17. Deo (Δηώ, Dēṓ). Himno homérico 2, a Deméter, v.40; Sófocles: Antígona, 1121; Eurípides: Las suplicantes, 290; Aristófanes: Pluto, 515
  18. En los textos y cultos arcaicos, Deméter aparece a veces bajo el nombre Deo (Δηώ o Δῆα), reflejando una forma temprana de su veneración antes de que su denominación como “Δημήτηρ” se consolidara. Este nombre se encuentra en inscripciones locales de Creta, Arcadia y Tesalia, así como en variantes dialectales de los himnos homéricos y órficos, donde subraya su carácter de diosa de la fertilidad y la tierra. El epíteto arcaico enfatiza su papel como madre universal y protectora de los cereales, mostrando la continuidad de su culto primitivo incluso antes de su asociación sistemática con Eleusis y los Misterios.
  19. En el Himno homérico II (a Deméter), es invocada como diosa que rige el ciclo agrícola y el retorno periódico de la fertilidad, fundamento del motivo de la “portadora de las estaciones”. El himno describe cómo, tras el rapto de Perséfone, la diosa provoca la esterilidad de la tierra y luego restablece el crecimiento cuando su hija regresa, instituyendo así la alternancia estacional (vv. 305–313, 470–482). En este contexto, Deméter aparece como garante del ritmo anual de siembra y cosecha, función que la tradición interpreta como su dominio sobre las estaciones y la renovación de la vida.
  20. Cornuto: Compendio de teología griega, 52: «Porque hace nacer y cría todo a manera de una madre (métrós), la llamaron Deméter (Démëtran), esto es, tierra madre (gên mëtéra), o Deo madre (Deó mëtéra) porque tanto ella como lo que está en sus manos se les entrega a los hombres en abundancia para que lo repartan (dateîsthai) y lo degusten (daínysthai), o porque gracias a su poder topan (deein) con lo que andan buscando, lo cual quiere decir que lo encuentran».
  21. 1 2 Himno homérico a Deméter, 450–456; Diodoro Sículo: Biblioteca histórica V, 2, 4
  22. Teócrito: Idilios VII, 155–157; Ovidio: Fastos IV, 547–548
  23. Pseudo-Apolodoro: Biblioteca mitológica I, 5, 3; Clemente de Alejandría: Protréptico II, 19, 3
  24. Himno homérico a Deméter, 206–211
  25. Aristófanes: Las ranas, 323–331
  26. Servio, sobre la Eneida de Virgilio I, 430
  27. Diodoro Sículo: Biblioteca histórica VI (fragmentos), 1, 9
  28. ISÓCRATES: Panegírico (Πανηγυρικός) IV, 28: «Cuando Deméter llegó a nuestra tierra en su busca tras el rapto de Core, llevada por la amabilidad hacia nuestros ancestros por servicios que no pueden contarse salvo a sus iniciados les hizo dos regalos, el mayor del mundo: los frutos de la tierra, que nos ha permitido sobrepasar la vida de las bestias, y el rito sagrado, que inspira en aquellos que parten dulces esperanzas sobre el fin de la vida y toda la eternidad.»
    • Traducción al inglés de George Norlin, publ. en 1980: reproducción en el sitio del Proyecto Perseus; en la parte superior derecha, se hallan los rótulos activos «focus» (para obtener el texto griego) y «load» (para el bilingüe).
  29. Ventris y Chadwick, Documents in Mycenaean Greek, 1956
  30. Heródoto, 2025.
  31. Hay dos himnos homéricos a Deméter, el II (el importante) y el XIII (muy breve y sin relevancia en comparación al anterior).
  32. Nilsson (1940) p. 45: «Tenemos un documento relativo al culto eleusino que es más antiguo y exhaustivo que cualquiera sobre cualquier otro culto griego, concretamente el himno homérico a Deméter compuesto en Ática antes de que Eleusis fuese incorporada al estado ateniense, no más tarde de finales del siglo VII a. C. Sabemos que el origen de los misterios eleusinos fue un antiguo rito agrario celebrado a mediados del mes de boedromion (sobre octubre) y muy similar a la Tesmoforia, una fiesta de la siembra otoñal celebrado por mujeres poco menos de un mes más tarde. No necesito abundar sobre esta relación, que establecen evidencias internas además de información directa.»
  33. El rapto de Perséfone por Hades está ampliamente relatado también en Ovido: Las metamorfosis, V 343-671 y 642-661; y Fastos, IV 419-618. En otras fuentes el rapto se produce en Sicilia. La revelación del rapto la obtiene, en cambio, de la ninfa Cíane en Las metamorfosis.
  34. 1 2 3 4 5 6 7 8 9 Himno homérico II (a Deméter), passim.
  35. Cuando el himno dice «según la antigua distribución del mundo entre los tres hermanos» se refiere a que Hades, aceptando ser el soberano del inframundo —un castigo más que un privilegio—, pidió a cambio una esposa apropiada para él y Zeus, para contentarlo, aceptó.
  36. 1 2 3 4 Apolodoro: Biblioteca mitológica I 5, 1
  37. Himno homérico II (a Deméter), v. 99
  38. 1 2 3 4 Apolodoro: Biblioteca mitológica I 5, 2—3
  39. Richter, Gisela M. A. (octubre de 1931). “An Athenian Vase with the Return of Persephone”. The Metropolitan Museum of Art Bulletin, Vol. 26, pp. 224–229. En una crátera de de figuras rojas, datada aproximadamente en 440 a.C., se representa a Perséfone elevándose como si subiera por unas escaleras desde una grieta en la tierra, mientras Hermes permanece a un lado. Hécate, portando dos antorchas, mira hacia atrás mientras guía a Perséfone hacia una Démeter entronizada.
  40. Nilsson (1940) pág. 50: «La historia de Demofonte en Eleusis está basada en un tema de historias populares anteriores que nada tiene que ver con los ritos eleusinos. Se introdujo para permitir que Deméter se revelase en su forma divina».
  41. Higino: Fábulas, 259
  42. Descripción de Grecia I,37,2.
  43. Diodoro Sículo: Biblioteca histórica V 68, 1
  44. PAUSANIAS: Descripción de Grecia I.31.4.
  45. Himno órfico, 41
  46. Descripción de Grecia I, 22, 3.
  47. Descripción de Grecia III, 14, 5.
  48. Descripción de Grecia VIII, 25, 6.
  49. Descripción de Grecia VIII, 25, 7 y 8.
  50. Descripción de Grecia I, 44, 3.
  51. Himno homérico a Deméter: texto inglés.
  52. Descripción de Grecia II, 34, 6.
  53. Museo Arqueológico de Candía, Kerényi (1976) fig. 15.
  54. Kerényi (1976) pág. 24.
  55. Pausanias: Descripción de Grecia VII 27, 9
  56. Descripción de Grecia VII, 27, 9.
  57. Pausanias documenta extensamente el culto a Deméter en diversos lugares de Grecia. Describe santuarios como el de Deméter y Perséfone en el camino sagrado desde Eleusis hacia Atenas (Descripción de grecia, 1.38.1), así como templos en Falero que fueron objeto de destrucción durante la invasión persa (10.35.2). También menciona un santuario de Deméter Prostasia en Sición, donde la población celebraba festividades y ritos en su honor (2.11.3‑4), y varios otros santuarios, como Deméter Panaquea en Egialea y Deméter Misia cerca de Pelene, con celebraciones de hasta siete días que incluían rituales comunitarios vinculados a la fertilidad y la agricultura (7.24‑25). Estas referencias evidencian la importancia de Deméter en la religión griega y la existencia de prácticas rituales agrícolas en su culto.
  58. En las tablillas micénicas en lineal B halladas en Pilos (siglo XIII a. C.), publicadas por Michael Ventris y John Chadwick en Documents in Mycenaean Greek (1956), aparecen las formas PO-SE-DA-WO-NE (Poseidón) y DA-MA-TE (Deméter) en contextos cultuales, lo que sugiere una antigua asociación religiosa; sobre la etimología y el posible significado de Poseidón como “consorte de la distribuidora”, véase Martin L. West, Indo-European Poetry and Myth (2007), y Walter Burkert, Greek Religion (1977). El episodio mítico en que Poseidón persigue a Deméter transformada en yegua se conserva en Pausanias, donde se narra su unión en forma equina.
  59. Pausanias: Descripción de Grecia VIII 25, 5
  60. Pausanias: Descripción de Grecia VIII 25, 6
  61. Pausanias: Descripción de Grecia VIII 25, 7
  62. Ovidio: Las metamorfosis V, 444 y ss.
  63. Antonino Liberal: Metamorfosis, 24, citando con referencia las Metamorfosis de Nicandro I, 4.
  64. Apolodoro: Biblioteca mitológica II 5, 12
  65. Pausanias: Descripción de Grecia II 35, 4
  66. Nótese que Clímeno («famoso») era un epíteto cultual y local del dios Hades, y Ctonia («tierra»), de Deméter.
  67. Calímaco: himno VI (a Deméter)
  68. Opiano: De la pesca III 490-495
  69. Apolonio de Rodas: Argonáuticas IV, 892 ss.
  70. Higino: Fábulas, 141
  71. HIGINO: Astronomía poética II,4,7.
  72. Odisea V,125. HESÍODO: Teogonía 969. DIODORO SÍCULO: Biblioteca de Historia V,77,1-2.
  73. Apolodoro: Biblioteca mitológica III 12, 1
  74. Diodoro Sículo: Biblioteca histórica V 49,4
  75. Burkert, Ancient Mystery Cults, Harvard University Press, 1987; Eleusinian Mysteries
  76. Vernant, Myth and Society in Ancient Greece, 1980; Vernant & Detienne, La cuisine du sacrifice en pays grec, 1979
  77. Kerényi, Eleusis: Archetypal Image of Mother and Daughter, 1967; Kerényi, The Gods of the Greeks, 1951
  78. 1 2 Hesíodo: Teogonía vv. 453-455
  79. 1 2 Pausanias, Descripción de Grecia 8.28.5–7
  80. Pausanias: Descripción de Grecia II, 35, 4–10
  81. Ateneo de Náucratis: Deipnosofistas, XIV, confirma explícitamente que Clímeno es el epíteto ritual de Hades usado en los himnos religiosos de la región. Laso de Hermíone (fragmento 702 PMG) compuso un famoso himno a Deméter Ctonia para los festivales locales, testificando la antigüedad de la advocación.
  82. Diodoro Sículo, Biblioteca histórica III, 62, 6
  83. Escolio a Aristides, Vol. 3, p. 648 213, 18 Dindorf
  84. Lucrecio, 4.1168–1169. Arnobio, Adversus Gentes (Adversus Nationes) 3.10
  85. Escolio a Aristófanes: Las ranas, 326
  86. Escolio a Apolonio de Rodas, Argonáuticas 3, 467 = Ferécides, f. 44 (Fowler)
  87. Fragmento órfico (fr.400. Bernabé)
  88. Aristófanes: Las Tesmoforiantes, 299, Alcifrón, 2.4
  89. Emmy Patsi-Garin: Diccionario abreviado de mitología griega, publicado por Harry Patsi, Atenas 1969
  90. Teogonía 969-971
  91. Higino, De Astronomica 2.4.7
  92. 1 2 3 Diodoro Sículo, Biblioteca histórica 5.76.
  93. Pausanias: Descripción de Grecia II,30,3
  94. Pausanias: Descripción de Grecia X, 7,2
  95. Heródoto: Historias II, 152; Natale Conti: Mitología IV, 10 (Sobre Apolo)
  96. Aristófanes: Los acarnienses, 53 ss.
  97. Hesiquio, voz «Dmia»
  98. Natalis Comes, Mythologiae 3.1
  99. Servio sobre Virgilio, Bucólicas 2.47
  100. Heródoto: Historias II, 59 y especialmente II, 156, donde afirma que los nombres y cultos de varios dioses griegos proceden de Egipto y establece la identificación de Deméter con Isis; en II, 156 señala explícitamente que “Deméter es llamada Isis por los egipcios”, dentro de su explicación sobre las correspondencias religiosas entre ambas culturas.
  101. Plutarco: De Iside et Osiride, 360E, 363A, 367C, 377A, 377D-E y 378E. En 377A: «Pero acallaremos también en su desconfianza de que no sea de Deméter el cuidado de los asuntos amorosos, sino de Isis, y de que (equiparen con Osiris) a Dioniso, el cual no puede provocar la crecida del Nilo ni reinar sobre los muertos».
  102. ARROYO, Mª Amparo: Iconografía de las divinidades alejandrinas. Liceus. 2006.
  103. Gordon, Richard L. (2003b), "Isis", en Oxford Classical Dictionary, pp. 768–769, editado por Simon Hornblower y Antony Spawforth, Oxford y New York, Oxford University Press, 2003. ISBN 0198606419.
  104. Apolodoro: Biblioteca mitológica, II 1.3
  105. Mark S. Smith, The Early History of God; Sabatino Moscati, The World of the Phoenicians. Egipto y Biblos mantienen intercambios; Isis se integra en el imaginario fenicio; en el período helenístico, los griegos identifican Isis con Deméter; en contextos levantinos helenizados, Astarté puede asumir rasgos isíacos y demétricos; y el Imperio romano consolida estos cruces religiosos. En el Mediterráneo antiguo, los dioses no se excluían: se reinterpretan según funciones (fertilidad, maternidad, renovación, soberanía).
  106. En la iconografía griega, Deméter suele aparecer portando espigas de cereal y amapolas. Así, por ejemplo, en el friso del altar de Hécate en Selinunte (siglo V a.C.) y en la estela de Deméter de Eleusis conservada en el Museo Arqueológico Nacional de Atenas, la diosa se representa con espigas y flores que podrían ser amapolas, enfatizando su vínculo con la cosecha y la regeneración de la vida. Asimismo, vasos áticos de figuras rojas del siglo V a.C., como los catalogados por Beazley (1963), muestran a Deméter con atributos vegetales y flores, reforzando visualmente su papel como protectora de los frutos de la tierra y los ciclos agrícolas.

Enlaces externos

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  • Ceres, en el Proyecto Perseus.