Analogía (biología)

En biología se dice que dos estructuras son análogas si cumplen funciones parecidas por medios semejantes, sin que tengan el mismo origen evolutivo. En cambio, si comparten el mismo origen evolutivo, se dice que son homólogas. Las estructuras homólogas pueden haber divergido en su función para cumplir papeles diferentes; las análogas, por el contrario, desempeñan funciones semejantes pese a tener un origen distinto.
La convergencia es el fenómeno evolutivo por el que organismos alejados entre sí en el árbol filogenético tienden, bajo presiones ambientales equivalentes, a desarrollar características análogas.
Origen del término
[editar]Hasta la primera mitad del siglo XIX, el término homología se utilizaba para referirse indistintamente a las estructuras que hoy denominamos análogas y homólogas. Fue Richard Owen quien, en 1843, hizo terminológicamente explícita esta diferencia: definió homólogo como «el mismo órgano en diferentes animales bajo todas sus variedades de forma y función», y análogo como «una parte u órgano en un animal que tiene la misma función que otra parte u órgano en un animal diferente».[1]
Ejemplos
[editar]Las alas de un ave y las de un insecto son un ejemplo clásico de estructuras análogas. Moscas y palomas poseen alas para volar, pero este rasgo común no se debe a un parentesco próximo: según la teoría de la evolución, ambos linajes provienen de antepasados muy distintos y desarrollaron el vuelo de manera independiente.
Véase también
[editar]Referencias
[editar]- ↑ Owen, R. (1843). Lectures on the Comparative Anatomy and Physiology of the Invertebrate Animals. Londres: Longman, Brown, Green y Longmans, pp. 379, 374)